Unos 650 indigentes en la ciudad, de los que aproximadamente 50 se encuentran en fase terminal. 

Los miembros de la COORDINADORA CIUDADANA INDEPENDIENTE y CORUÑA SIN TECHO lamentamos que las medidas que se toman en lo referente a los indigentes sean siempre de tipo policial o caritativo por lo que proyectamos iniciar una recogida de firmas para que se tramite UNA LEY QUE COMBATA LA MARGINALIDAD.

Este hipotético texto debe garantizar a la persona un techo permanente tal y como recoge la constitución. Además el mendigo deberá recibir atención sanitaria y psicológica, especialmente cuando se encuentre en el peor nivel de degradación. Una vez que se cubren estas necesidades el indigente deberá participar en cursos de reciclaje formativo o de alfabetización si fuera necesario.

El paso siguiente seria que las administraciones públicas ubicasen al indigente en proceso de reinserción en un puesto publico de trabajo temporal, con preferencia en tareas sociales a cargo de las propias administraciones. El proceso de reinserción concluye cuando la persona esa empleable y puede lograr su independencia (VER MÁS) Blog de la Coordinadora Ciudadana Independiente y Comisión Sin Techo de la Coruña PARA LEER, COPIAR O IMPRIMIR CUALQUIER CARTEL O TROZO DE TEXTO, HACED CLICK SOBRE EL MISMO
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jueves, 21 de julio de 2016

Gente sin techo

Una asociación de voluntarios ha hecho público que en Valencia hay 404 personas sin techo, para los que Joan Ribó y Mónica Oltra, generosísimamente, han ofrecido 9 pisos.
¿Nueve pisos para 404 personas? ¿Es que en Valencia no hay infractucturas para atender a los sin techo, no hay voluntad politica para construir comedores sociales o albergues públicos "que no privados como la Casa de la Caridad que es de Bankia" o es que los sin techo siguen siendo tan invisibles com siempre?

¿A qué juegan los servicios sociales?
Conozco gente enferma que duerme en la calle, maltratada por las asistentes sociales tanto de barrio como de la Casa de la Caridad, desatendida sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza.
¡No sabía que en nueve pisos caben 404 personas! 

Mª Luisa Bello Sellés.- Valencia.
Publicado en : Levante

jueves, 14 de julio de 2016

Rescate tardío

En un breve recorrido diario por nuestra ciudad es fácil percatarse que los parques, los cajeros y los huecos de los escaparates siguen siendo el hábitat improvisado de muchas personas sin techo. En cuyo sentido tengo que decir que las calles de A Coruña albergan en estos momentos cerca de cincuenta casos en situación crónica sin hogar. El Protocolo de Atención a las Personas Sin Techo, que en teoría regula estas situaciones, es un documento imprescindible en proporcionar servicios en las etapas de prevención, intervención e integración social.

De acuerdo con este protocolo se trata de garantizar que las personas en situación de calle tengan sus derechos básicos a cubierto. Lo que recomienda a mi juicio habilitar con urgencia un albergue permanente con los elementos de supervivencia, atención médica y psicológica garantizados, con el objetivo de favorecer el ejercicio de los derechos humanos, bajo mínimos de igualdad. Se trata como decía de tres etapas:


a) Una primera fase de prevención dirigida a las personas o familias vulnerables, a quienes se les brindarán los servicios sociales encaminados a detectar los factores de riesgo.
b) Una segunda fase de intervención orientada exclusivamente a quienes forman parte ya de las poblaciones en exclusión, con puntos de atención y asistencia social, iniciando un proceso de integración social.
c) Una tercera etapa que corresponde al proceso de integración social propiamente dicho, devolviendo a un sistema de vida independiente a quienes viven en la calle.

Es un documento que nos permite registrar y conocer las causas para, a través de un diagnóstico, atender adecuadamente a los afectados.
No en vano en el alcance de dicho protocolo está, como decía, la protección de los derechos humanos, si bien no es menos cierto que no es un instrumento vinculante. Su aplicación es discrecional dependiendo más bien de la voluntad política del momento.
De modo que seguimos documentando acciones de exclusión, como la invisibilidad o la beneficencia, en detrimento de las políticas integrales que dicho protocolo protege.
Luis Enrique Veiga A Coruña
Publicado en : El Correo Gallego

jueves, 9 de junio de 2016

Los SIN TECHO de Buenos Aires

Todavía es de noche cuando se despiertan. Se asean en el baño de un local de comidas rápidas y preparan los cuadernos y las mochilas que les regaló la librería de enfrente. Antes de las siete pasa un hombre con un carro y les sirve café con una cucharada de leche en polvo. Lo acompañan con un pan sentados en la escalinata del ingreso de la Sociedad Rural. Son cinco chicos, hijos de dos familias, que ya están listos para ir a estudiar a la escuela pública, a jornada completa. Las mamás los acompañan en colectivo y un padre se queda cuidando la “ranchada” que construyó hace tres meses con tarimas, fierros, plásticos y cartones. “A veces la policía nos dice que vayamos a un parque público, pero en la avenida nos sentimos más seguros”, dice Carlos Alberto, que cuida coches y también busca cartones en la zona. Son los nuevos vecinos de Palermo. Viven de la caridad, del guiso que le dan en la parroquia de Santa Fe y Uriarte, de la sopa y el jugo que algunas noches le acercan voluntarios de la Fundación Si.

“La sopa es una excusa”, dice Sebastián Caparrós, que colabora con esa Fundación y es parte de un “ejército de la noche” de 300 voluntarios desplegados en 27 zonas de la ciudad de Buenos Aires para asistir a los sin techo.
“Lo importante es crear un vínculo, darles contención para que no se sientan abandonados. No les ofrecemos colchones ni tratamos de que se sientan ‘cómodos’ en la calle, sino que salgan. Pero la calle es su casa. Los va atrapando, entran en un pozo depresivo, se acostumbran a dormir con un ojo abierto y van tomando como natural una realidad que nosotros no podemos entender. No tienen un momento de relax para despejarse.

Es gente que perdió vínculos sociales y afectivos, que se fue aislando, que incorporó su vida a la calle y les cuesta salir. Por eso, lograr que vengan a la Fundación para un tema médico o una adicción, lo tomamos como un logro. A veces depende de la manera en que le habla un voluntario, y quizá lo logra después de dos años. En mi zona, tres volvieron a reinsentarse en la sociedad y lo consideramos un numerazo”, dice Sebastián. (LEER TODO)

lunes, 9 de mayo de 2016

Viviendas para indigentes en Canarias

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife implantará en la capital, en 2017, el modelo Housing First para indigentes, creado en Estados Unidos hace 25 años. Lo hará a través de un convenio con Provivienda y habilitando diez pisos en distintas zonas de la ciudad para facilitar un hogar a aquellas personas que viven en la calle, con la intención de que se conviertan en un vecino más. 

Para ello, se les ofrecerá un apartamento unipersonal en diferentes inmuebles situados en el municipio. La convivencia será supervisada por educadores para que los nuevos inquilinos cuenten con las habilidades sociales suficientes para poder dar este nuevo paso. (LEER TODO)

lunes, 28 de marzo de 2016

Rebuscando en la basura

El contenedor de basura de mi barrio se ha convertido en un supermercado donde algunas personas hacen cola para saciar su necesidad de comer. No tienen trabajo ni salario ni ayuda de otros familiares; en el Ayuntamiento se han desecho de ellas debido a que no pueden ayudarlas con alimentos destinados a fines sociales, y la caridad de amigos y conocidos ha llegado a su fin porque estos también han caído inmersos en una situación inaguantable ante la cual no pueden detraer recursos propios para ofrecérselos a otros.


Sobrevive el más fuerte a cualquier costa. Muchas me miran con rabia y vergüenza porque no he podido evitar pararme a contemplar la escena en la que día tras día son protagonistas de esta obra de teatro a la que inicialmente no estaban invitadas.

Algunas eran hasta hace poco miembros de respetables familias de clase media, que de la noche a la mañana... (LEER TODO)

jueves, 24 de marzo de 2016

La Habana esconde a sus mendigos

Los arreglos en el estadio Latinoamericano y las reparaciones a las calles por donde transitará la caravana de Barack Obama son solo una parte de los preparativos ante la llegada del presidente de Estados Unidos a La Habana este domingo. Desde hace varios días, brigadas del Ministerio de Salud Pública están internando los mendigos de la ciudad en instalaciones sanitarias para retirarlos de la vía pública.

Nancy Navarro, enfermera del Policlínico Docente 1ro de Enero en el municipio Playa, contó a 14ymedio que hubo en una reunión en su centro de trabajo para preparar un censo de las personas que deambulan por la ciudad. El proceso incluyó también una evaluación por parte de profesionales especializados en salud mental, quienes en compañía de otros técnicos, son los encargados de recoger a los mendigos, "en la calle o incluso en su vivienda".


Una doctora del Centro de Salud la Quinta Canaria, en el municipio Arroyo Naranjo, aseguró que en ese lugar "se internará a las personas de la tercera edad que deambulan por las calles de varios municipios de La Habana". La empleada reconoció que se prevé una afluencia de un poco más de 200 ancianos, "aunque esta es una cifra muy elevada para la instalación pues no cuenta con las condiciones idóneas para la acogida".

Yaneysi Ríos, doctora del Consultorio 14 en el municipio de Habana del Este, explicó que muchos indigentes no tienen familiares y necesitarían ser internados de por vida. "Nos cuesta atender a estas personas que pertenecen a nuestra posta médica, muchos son ancianos que no tienen familiares ni reciben atención de ninguna institución paralela, en realidad lo que necesitan ellos es ser internados para un mejor cuidado de su salud", agregó. (LEER TODO)

jueves, 3 de marzo de 2016

Mi Navidad sin techo

La Navidad es familia, es calor y amor. Pero en el Reino Unido hay muchas personas que se ven privadas de eso.
James Brown decide probar en sus carnes lo que significa ser un sintecho en Navidad en la ciudad de Londres.
Se encuentra con ‘nuevos amigos’ que le contarán la sorprendente historia de su vida sintecho y el desenlace de sus peripecias pasado el tiempo.

lunes, 29 de febrero de 2016

Salvador, invisible hasta su muerte

Una asociación critica que el fallecido "estuvo muerto en la escalera un par de horas sin que nadie se percatara de ello"
Dos doctoras del centro sanitario lo observaron tirado en los accesos y trataron de atenderle sin poder hacer ya nada por él
Salvador llevaba los dos últimos años de los 45 que se le calculaban viviendo en el complejo hospitalario Virgen del Rocío. Cuando el día era soleado y las temperaturas agradables se le solía ver sentado en uno de los bancos de la «pradera», que es como los profesionales del hospital llaman a la zona verde situada justo enfrente del Maternal. Con el frío y al llegar la noche, Salvador buscaba, y normalmente encontraba, refugio en la sala de espera, junto a padres recién estrenados y abuelos a punto de serlo. Allí dormía y en los servicios públicos se aseaba y afeitaba antes de acudir a su 'puesto' de trabajo, de aparcacoches junto a un bar de los abundan en la zona.

Ése era el día a día de Salvador, en el que pocos se fijaron en vida y en el que casi nadie se fijó cuando murió, el pasado sábado a las puertas del mismo centro hospitalario que era lo más parecido a una casa que había encontrado.
En estos dos años, según denunció la asociación La Carpa -un grupo de voluntarios que lucha por hacer visibles a los indigentes y reivindicar sus derechos-, menos fueron los que ofrecieron algún tipo de ayuda a Salvador, invisible para la mayoría de los que se topaban con él a diario.

¿Cómo es posible que pasara dos años durmiendo en la sala de espera de un hospital y los servicios sociales no hicieran nada?
Es la pregunta que se hacían los integrantes de La Carpa, que denuncian que el de Salvador es sólo uno de tantos otros casos. (LEER TODO)

jueves, 28 de enero de 2016

Carta abierta a Xulio Ferreiro, alcalde

Todos los años por estas fechas la ciudad vive situaciones de emergencia por la crisis de los sin techo que se agravan con el pronóstico de las lluvias y el frío invernal. En este sentido no se debe olvidar que en el 2011 fallecieron en la calle varias personas sin techo en pleno invierno coruñés. Al interrogante de si la ciudad está lista para protegerlos tengo que decir que la información gráfica recogida en la calle nos demuestra que no. La crisis de los sin techo es agravada sin duda por la actual ola de desahucios, de abordaje igualmente municipal.

Con su amabilidad me gustaría abrir un debate con la propuesta de un Albergue público para la gente sin techo en una ciudad en la que los casos crónicos no tienen cabida en los albergues temporales, si bien se nos asegura que de las plazas destinadas, las hay reservadas para casos extremos. Al desconocer donde se encuentran esas plazas pensamos que si existieran lo sabríamos, de ahí nuestras dudas.


Hace poco se hablaba en los medios de dedicar la Antigua Cárcel de La Torre a diferentes proyectos. Desde luego hay ideas múltiples que deben ser valoradas como algo constructivo pero la ubicación de un Albergue podría ser considerada como prioritaria. Los programas contra la exclusión social se hacen actualmente de espaldas a quienes padecen esta realidad. Y eso indica que los recursos no se dirigen a la causa. El destino de las subvenciones es igualmente una incógnita; al menos como marco de un programa que tome el realojo fijo como una herramienta de partida.


Pero ser valientes implica a veces pensar antes en la sociedad que en el partido. Y esto nos dirá de lo que están dispuestos a dar quienes apelan a la igualdad que no siempre practican, con una Administración a la no interesa demasiado hablar de la exclusión social. De ahí nuestra defensa del Albergue, con el que se trataría de dar paso a otras herramientas -como recursos de salud, y atención mental, educación y formación, y empleo- como el nuevo modelo a implementar.


Luis Enrique Veiga Rodríguez | A Coruña
Publicado en : La Opinión

jueves, 7 de enero de 2016

Casas de cartón por los "sin techo"

Nadie sabe cuántas personas en Cataluña no tienen más hogar que la calle. Y todo parece indicar que hay pocas posibilidades de saberlo con certeza en poco tiempo. El Parlament aprobó el pasado mayo una moción que insta a la Generalitat a realizar un conteo, pero la iniciativa no ha pasado de la buena voluntad y del papel. Se trata solo de uno de los motivos que ayer llevó a las entidades sociales que trabajan con este colectivo a salir a la calle para pedir más compromiso de las Administraciones para acabar con esta lacra.

En Barcelona, la concentración se realizó en la plaza de Sant Jaume. Allí, una decena de casas de cartón, con la frase “Porque es posible, nadie sin un hogar” pretendían llamar la atención de los transeúntes y responsables políticos sobre la problemática social. Entre el centenar de personas que participaron había varias que pudieron salir de la calle gracias a los programas de Cáritas o a Arrels Fundació, entre otras entidades de la Red de Atención a Personas sin Hogar (XAPSL, por sus siglas en catalán).

Se calcula que solo en Barcelona unas 3.000 personas carecen de un techo, si se cuentan tanto a aquellos que están dentro de un equipamiento de atención públicos o de entidades como las que duermen directamente al raso. La última estimación de toda Cataluña, hecha en 2010, los cifraba en 14.600. 
(LEER TODO)

LEER MÁS : 

El número de coruñeses sin techo baja un 35% en los últimos tres años
Nota : Esta última noticia, producto de los "medios de desinformación" que abundan en nuestro pais no se corresponde en absoluto con lo observado por los colaboradores de nuestro blog, que justamente en este momento estan observando un aumento de los "sin techo" en La Coruña y estan probandolo con la serie de fotografias : "La Coruña que vive en la calle".

lunes, 4 de enero de 2016

La desigualdad parte Nueva York en dos

El metro de Nueva York, esa gigante y envejecida red de trenes que turistas y artistas han convertido en un fetiche, es el único lugar de la ciudad donde las fronteras sociales se diluyen. El subsuelo tiene algo igualitario, ocho millones de personas con poco que ver entre sí se mezclan cada día en él y comparten espacio con las mismas ratas que campan por las estaciones. Al salir a la superficie, cada uno se va a su compartimento social: a sus dispares colegios o barrios, a servir bagels, a vender acciones o a tomar fotografías, todo a un ritmo frenético.

Solo caminan lentos los que cargan con maletas raídas y carros de la compra pero no pueden comprar nada, los sin techo, descolgados del sistema, ajenos al trajín. Nueva York siempre fue una ciudad de extremos, darwinista y algo tirana, pero ahora está partida en dos: el censo de indigentes ha aumentado hasta un 86% en los últimos 10 años y no ha sido en lo más duro de la Gran Recesión cuando ha tocado su máximo histórico, sino entre 2014 y 2015, cuando la ciudad ha vuelto a la cresta de la ola, con pleno empleo y un crecimiento más que robusto.

El martes durmieron 57.838 personas en los centros de acogida y casi la mitad son niños. Hay que volver a la Gran Depresión para encontrar esos niveles, dice la ONG Coalición para los Homeless. (LEER TODO)

lunes, 28 de diciembre de 2015

Siente un pobre a su mesa


El problema de la gente sin hogar se generaliza hoy no solamente entre quienes ya viven directamente en la calle sino de quienes entran en la vulnerabilidad a causa de la pérdida de su vivienda. En estas fechas, al ver y sentir la cruda realidad de esta gente, no puedo menos que recordar una película del cine español (siente a un pobre en su mesa) en la que Berlanga hacía una crítica a la sociedad de su época, que es totalmente vigente. En plena Nochebuena, la señora alcaldesa de Madrid, doña Manuela Carmena, acaba de invitar a cenar a más de doscientas personas sin techo en la sede del Ayuntamiento de Madrid. Y lo ha hecho dentro de sus muchas ocurrencias incluyendo por supuesto la correspondiente sesión fotográfica y demás propagandas. Humanizar la vida de la gente que vive en la calle es una responsabilidad de:

a) La sociedad en general que excluye a estos colectivos (considerados los más débiles) de toda participación social,
b) A unos medios de comunicación que siendo una valiosa fuente de información, hace difícil que la gente discierna adecuadamente sobre los estereotipos que recibe, con un lenguaje ocasionalmente peyorativo.
c) A un Concello y una Xunta de Galicia que ignoran asumir sus competencias en materia integracional ó preventiva.

Una de cuyas líneas estratégicas son los planes de inclusión transversales. Es decir:
a) Un techo permanente, tal como reconoce la Constitución. El programa Housing First (lo primero la vivienda) se está poniendo en marcha en diversos paises de la UE, con el realojo sin condiciones de toda la gente que tiene problemas de techo. Aquí todavía no ha llegado.
b) Una atención sanitaria y psicológica de la que carecen, con altos niveles de psicopatías y degradación personal.
c) El reciclaje formativo y la alfabetización.
d) El trabajo social temporal a cargo de la Administración, con un salario por oposición a las actuales rentas de pobreza. 

Dicho lo cuál, quiza deberíamos plantearnos que invitar por una noche a cenar al numeroso colectivo de la gente sin hogar más que un acto de verdadera Justicia social, parece un retorno cavernario a la consabida caridad de otras épocas, denunciada en su día en la película de Berlanga.

Luis Enrique Veiga Rodríguez (La Coruña)

jueves, 17 de diciembre de 2015

Vive en la calle y tiene talento

Sus padres lo abandonaron al nacer, luego una pareja lo adopto y lo volvió a abandonar por su carácter. Cayó en una profunda depresión por 5 años y luego renació de sus cenizas y comenzó a hacer lo que más le apasionaba, cantar. Vio la oportunidad de presentarse a un programa mexicano y lo hizo sin dudar. Su actuación fue espectacular. Si quieres, puedes.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Un padre sin techo

Un padre soltero recién mudado de Nueva York a Denver (Estados Unidos) fue entrevistado en la calle y contó su triste historia, pero con un gran optimismo. Logró conmover al conductor y a los usuarios de las redes sociales, que lanzaron una campaña en su ayuda

El video fue creado por el vocero motivacional Leon Logothetis. Paseaba por las calles de Denver para filmar su serie de YouTube, #GoBeKind Tour. Programa tras programa, este filántropo viaja por el mundo para brindar actos de bondad, al azar y ante desconocidos.

En el camino se cruzó con James Moss, que llegó a la ciudad para darle una mejor vida a su hijo de un año de edad. "Todo lo que hago es por él. Me mudé por él, para estar en un lugar pacífico, en las montañas. Quiero que tenga las experiencias que yo me perdí al crecer. Mi papá nunca me llevó a pescar porque siempre estaba muy ocupado. Así que quiero ayudarlo", comentó el hombre.

Había llegado a la ciudad dos días atrás, con un arreglo de trabajo y con un posible hogar donde instalarse. Pero el acuerdo de vivienda no funcionó y tanto él como su hijo quedaron en la calle. A pesar de la difícil situación que estaba atravesando, el muchacho se mantenía optimista: "en dos meses tendré para pagar algo", pronosticó durante la entrevista. (LEER TODO)

LEER MÁS : 

Hay que ayudarlos
Policía de Denver prohíbe a desamparados abrigarse excepto con “ropa propia”
El albergue de San Martín de Castañeda, disponible ante la llegada de refugiados 
En ‘Thansgiving’, familias latinas dan gracias por estar en EEUU
Aumenta el número de jóvenes que duermen en las calles de Málaga
El gesto de una reina de belleza que se ganó el corazón de todos

jueves, 22 de octubre de 2015

PERSOAS SEN FOGAR

NON ter fogar é unha das situacións máis duras polas que se pode pasar. Cun fogar a falla de produtos básicos é unha situación límite que podes ir trampeando máis mal que ben, buscando axuda aquí e alá. Pero se a isto súmaselle carecer dun fogar, o límite é infranqueable.
Convivir en sociedades onde é normal cruzarse con persoas sen teito é un fracaso do Estado, da sociedade e de cada un de nós. Por que o permitimos?

Nunha xornada sobre o senfogarismo comentouse como ás veces culpabilízase a estas persoas. Culpabilizar ás persoas sen recursos, ás desafiuzadas, ás desempregadas é moi perigoso. A miúdo escoitase dicir que son vagos e, se son estranxeiros, ademais, delincuentes.

As persoas sen fogar son persoas como nós ás que lles caeu encima unha cadea de desgrazas: rupturas familiares, ruínas... Non hai ninguén que viva na rúa porque queira. Cando preguntas a un neno que quere ser de maior, pode dicir futbolista, cociñeiro ou médico. Nunca dirá que desexa vivir na rúa, cunha esperanza de vida de 47 anos.

Para solucionar o problema, os albergues son só unha solución transitoria. O quid da cuestión está no mercado da vivenda. En facelo accesible a todos, como en Holanda, que ten un 30 % de vivenda pública para que a xente sen recursos poida acceder a elas a prezos máis baixos. En España non chega ao 2 %.

As palabras que máis escoitas ás persoas sen fogar son: respecto, convivencia, relacións humanas, dignidade, grazas... A súa situación é dramática: están soas, cos lazos familiares rotos, sen traballo e con problemas de saúde mental ou adiccións.

Unha persoa que viviu na rúa dez anos dicía que moitas veces as miran como se non foran humanos: queren loitar e saír da situación pero para logralo necesitan axuda, calor humano, que lles fagan sentir vivas.

En España cada catro días morre unha persoa sen fogar e moitas son vítimas de agresións. Outra persoa que recibiu axuda para saír desa situación e traballa como voluntario con ditas persoas, dixo: Necesitan recursos e que alguén se interese por elas (non só cartos). Axudáronme sen coñecerme, agora tócame a min.

JOAN RIBOT
 - Licenciado en Dereito
Publicado en : El Correo Gallego

lunes, 12 de octubre de 2015

Inmigrantes : Venden y viven en la calle

Recién pasó el martes 13, pero los días de mala fortuna son comunes para José y María. Esta pareja de ancianos ofrece cargadores de celulares, películas, bocinas y todo lo que pueden en una banqueta de la calle Alvarado de Los Ángeles, cerca del Parque MacArthur. Para ellos es una mañana típica: no han vendido nada.

“A veces ganamos un dólar, a veces nada”, dice José Maesta, de 72 años, y explica cómo consiguen alimento en los días malos. “Compramos comida del McDonald’s o de la 99 [Cents]”. Ellos no saben con certeza cuántas noches llevan durmiendo en el parque MacArthur, frente al lugar donde venden su mercancía. Su cálculo es de “meses” y un par de lluvias.

“Vivir en la calle es malo, cuando llueve uno se enferma, te roban las cosas, te insultan”, cuenta María Dolores Tafoya, de 66 años. “¿Usted cree que de aquí sacaremos para pagar una renta de 1,000 dólares?”. (LEER TODO)

LEER MÁS :

Murió un dirigente al que reprimieron por reclamar viviendas en Argentina

jueves, 1 de octubre de 2015

Una querella por una opinión

Días pasados me ha sido notificada por un Juzgado de A Coruña la querella interpuesta contra mí por el señor Bouzada Blanco, Benito, como secretario de la Asociación Unión de Guardia Civiles de Ourense. Dicha querella deriva de un artículo de opinión mío publicado en la sección Cartas al Director de este diario sobre derechos civiles con el título “Se mata, se criminaliza”. El artículo en cuestión fue contestado por el referido sindicato ("Réplica sobre la Guardia Civil”) bajo reserva de las acciones judiciales que ahora se producen.

Con independencia de lo que se llegue a dictaminar judicialmente, tengo que decir que la querella no tiene para mí otra interpretación que el momento político marcado por la actual Ley Mordaza y la conocida tendencia institucional a reprimir cuando no a perseguir judicialmente cualquier discrepancia ciudadana verbal o escrita como un ataque contra la libertad de expresión o de manifestación. No debemos olvidar en este sentido que Naciones Unidas suspendió a España en Derechos Humanos por la cantidad de leyes que tiene aprobadas similares a ésta, como intento de evitar protestas o anularlas para que no tengan visibilidad.


En un país en el que por desgracia sigue entrañando un riesgo el hecho de tener opiniones propias, no es de extrañar que se intente rebatir ahora cualquier referente al historial represivo de la Guardia Civil, que si bien ha tomado tintes en verdad dramáticos en algun momento de nuestra historia reciente: el caso GAL o los incidentes de Ceuta y Melilla donde tiró pelotas de goma y gas lacrimógeno contra los senegaleses que se debatían entre la vida y la muerte, con el resultado conocido de 15 fallecidos, no lo ha sido menos en el pasado.


A nivel personal procedo de una familia republicana que ha visto como algunos de sus miembros, cargos públicos o políticos antes del Alzamiento, sufrieron en algún momento los rigores de la persecución ideológica (caso de mi abuelo paterno Victorino Veiga). Juana Capdevielle fue detenida por la Guardia Civil en el chalet de mi abuelo en Vilaboa (A Coruña) bajo orden de deportación (era francesa). Y apareció asesinada en As Gándaras, en Rábade (donde está enterrada).


Entiendo que la pretensión del señor Bouzada Blanco de velar por la imagen del Cuerpo al que pertenece choca en este caso con la realidad tozuda de los males que lo aquejan. Tal podría ser el caso de los desahucios, cuando desde dicho Cuerpo se ayuda a ejecutar sentencias que abocan a las familias a la desesperación o el suicidio. Se silencian las voces, y seguimos sacando cadáveres un día tras otro; los responsables tienen nombre propio.

ENRIQUE VEIGA RODRÍGUEZ
Publicado en : La Región

LEER MÁS :
VIVIR SIN MIEDO

lunes, 7 de septiembre de 2015

VIVIR SIN MIEDO 2

(Carta abierta al señor delegado del Gobierno de A Coruña)

Señor delegado del Gobierno, tengo que decirle que el pasado día 28 de julio por la noche estando en la plaza de Pontevedra, esquina Juana de Vega, me sentí durante unos instantes acorralado por ese exceso de celo que ve cómo se malgastan nuestros impuestos en controles fuera de lugar o cuando menos perturbadores, dadas las circunstancias. Pero mire usted... mejor lo cuento. Era tarde y había estado lloviznando por lo que yo me había refugiado en la parada del autobús sita en la plaza de Pontevedra (esquina Juana de Vega) bajo cuya maquesina estuve un tiempo.

En un momento dado soy consciente de un vehículo policial en dirección a San Andrés que se para. Se me observa durante un rato. Luego gira y viene a mi encuentro situándose sobre la acera. Me pregunta uno de los agentes si hacía un rato yo me encontraba en la estación de Renfe a lo que contesté afirmativamente: que estuve en el recinto externo dado que todo lo demás estaba cerrado por lo que tomé mi bicicleta y marché. Reflexiono sobre la pregunta porque el vehículo de la policía y los dos agentes es el mismo que se encontraba en el recinto de la estación. Intentando adivinar el sentido oculto de aquel interrogatorio el agente hace mención ahora a si he tenido un altercado con el vigilante de seguridad de dicha estación, cosa improbable que los propios agentes han podido comprobar porque en ningún momento estuve fuera de su campo visual.

Aún así se me insinúa... y acto seguido se me pide la documentación para una identificación en toda regla, con resultado negativo. No hacen falta excesivas luces, señor delegado del Gobierno, para darse cuenta de que estamos ante una práctica propia de la nueva ley mordaza que llama nuestra atención sobre la argucia de crear una confusión que, aún faltando a la verdad o intentando tergiversarla pretende colocar sobre el ciudadano un brazalete: el de culpable. Lo que justificaría quizá el sentido oculto de aquel molesto interrogatorio por una simple identificación.

Luis Enrique Veiga Rodríguez | A Coruña 
Publicado en : La Opinión


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VIVIR SIN MIEDO 1