miércoles, 6 de marzo de 2013

PARALELISMOS

He entrado en un cajero bancario para encontrarme de frente con un hombre que roncaba debajo de un edredón. Un sin techo. Él, ni siquiera se ha inmutado y yo seguí a lo mío. Lo digo porque para mí, no hay más análisis de la situación que la anécdota del caso. Otros sin embargo alegarán que les da cierta aprehensión, que puede darle un navajazo para quitarle el dinero. Aun así. No sé yo qué será peor, si el navajazo que pudiera darme el sin techo del cajero (siempre hipotético) o la certeza del que me pega el banco, siempre mucho más sutil. Ya sabemos lo que son las quitas de las preferentes o las ejecuciones hipotecarias. 

 Las movilizaciones sociales sirven para ganar algunas batallas. Gracias a ello, en España se podrá poner coto a los desahucios por esos mismos bancos que alojan a los sin techo en sus cajeros. Creo que los sin techo en sí mismos no son los más peligrosos. No así el hacernos partícipes en la acción directa de ciertas minorías que con los peristas del Gobierno, acabarán obteniendo cuantiosas ganancias. De momento es el corralito a la argentina que han preparado los carteristas de Bruselas con la connivencia del Gobierno chipriota. Pero su posible contagio a España es previsible.
Luis E. Veiga Rodríguez. A Coruña
Publicado en : El Correo Gallego

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