Todas nuestras acciones, dentro y fuera de una empresa o del desempeño profesional tienen implicaciones y consecuencias éticas y morales. Todo lo que hacemos y las decisiones que tomamos traerá invariablemente consecuencias tanto para nosotros, como paro quienes nos rodean.
Hoy en día conforme el capitalismo y el consumismo crece de manera desmedida, la empresas buscan mayores rendimientos por la menor inversión, lo cual es justificable, si esa “inversión” no aplicara también al salario y las condiciones laborales de sus empleados, como se muestra en el video poniendo como ejemplo a la compañía “Nike” países necesitados aceptan pagos miserables por parte de la transnacionales con tal de tener que comer.
Como sociedad somos corresponsales de las nuevas formas de “explotación” primeramente como sociedad aceptando y utilizando los productos y servicios de la compañías que sabemos que explotan a sus trabajadores, que contaminan y hacen prácticas desleales; sin embargo siempre se busca una “marca” determinada o un precio más bajo, siendo indiferentes a las condiciones en que dichos productos son creados y los costos e implicaciones sociales y morales que estos llevan consigo.
Por otra parte los gobiernos, quienes siempre buscan inversión y desarrollo son también parte del daño que se causa a sus habitantes ya que al saber que se maltrata a las personas no hacen nada para mejorar y controlar las condiciones laborales con el fin de conservar a las grandes compañías generadoras de empleos; la cuestión es ¿Qué clase de empleos? ¿Es acaso justo que se acepte un salario miserable por un trabajo necesario? Controlar el comportamiento de las grandes compañías y de los poderosos millonarios que “controlan el mundo” es lo que hace falta para que no solo avance ese 1% de la población que posee casi la mitad de toda la riqueza del mundo, sino que exista una justa distribución de esta entre los que trabajan para generarla.
Como individuos que forman parte de una empresa es difícil ir “contra la corriente” porque lo más sencillo para quien emplea grandes cantidades de personas es despedir a quién no obedezca. Pero en una mirada ética y moral al actuar conforme a los principios morales dentro del desempeño de nuestras labores es posible generar un cambio, apegándose a la honestidad es una manera de ser congruentes con nuestro trabajo y con nosotros mismos, ya que las empresas, y los gobiernos siempre servirán a intereses externos, pero las personas si pueden actuar apegándose a la ética.
Frida Isabel Hernández Peña

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