miércoles, 1 de enero de 2014

DE CAJEROS AUTOMÁTICOS E INDIGENTES

AHORA QUE ESTÁ DE MODA señalar a los Bancos como únicos culpables de los males que asolan nuestro país, es hora de agradecerles alguna de las cosas buenas que hacen.
¡Acaso no se han fijado us- tedes en la labor social que los Bancos de nuestra ciudad desempeñan con su red de cajeros automáticos!

Los cajeros automáticos van cambiando de naturaleza a lo largo del día. Son como los animales que cambian de pelaje según la estación.
Por la mañana, los cajeros son frías maquinas que, tras mala digestión y gran esfuerzo, vomitan billetes a modo de beneficencia selectiva. Por la noche, los cajeros trocan su piel, alteran su fría naturaleza artificial y se convierten en calientes casitas de acogida de indigentes.

Nuestro Ayuntamiento ofrece a los indigentes la posibilidad de recogerse en algún local de nuestra ciudad, o, al menos, les permite refugiarse en alguna dársena de la avenida papal.
Pero la oferta municipal, sin duda por razones presupuestarias, es limitada y el Ayuntamiento se ha visto obligado a sacar a concurso las plazas para indigentes.

Nadie duda de que el concurso ha sido limpio y transparente, puesto que Santiago no es Orense, ni Vigo, y entre los indigentes que se presentaron no había ningún familiar de los miembros de la mesas de contratación.

Pero como los indigentes son muchos y las plazas escasas, algunos indigentes no han obtenido plaza en el concurso y el Ayuntamiento se ha visto obligado a pedir ayuda a los Bancos y ¡¡¡los Bancos han respondido!!!.
En lugar de becas (para que los indigentes se vayan al extranjero, y no vuelvan) los Bancos han puesto a disposición de los indigentes la red de cajeros automáticos. (LEER TODO)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No serán publicados los comentariosque contengan opiniones ofensivas o de mal gusto.