miércoles, 13 de noviembre de 2013

LA LINEA DE LA ESTUPIDEZ

Aún sin dudar de los derechos de los pueblos de autodeterminación, de los sentimientos que con todos sus derechos puede ejercer cualquiera, el individuo cosmopolita es abierto de mente porque es receptivo a lo externo sin perder necesariamente su identidad. En contraposición están aquellos que no quieren ver más de sus narices llegando al extremo del fanatismo y cegados por dogmas impuestos como verdades absolutas. 

Cuando a Warren Buffett, uno de los inversores más importantes del mundo, le preguntaron si la disputa entre demócratas y republicanos podría llevar a Estados Unidos a la suspensión de pagos, dijo taxativamente que no: “espero que los congresistas no lleguen a traspasar la línea de la estupidez”. Pues eso.
Luis Enrique Veiga. A Coruña
Publicado en : El Correo Gallego

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