miércoles, 12 de junio de 2013

SE HA PERDIDO LA DECENCIA

La pirámide social es una pirámide truncada. Del corte hacia abajo todo el mundo puede ir preso, por cualquier delito ridículo. Del corte hacia arriba es otro mundo. La policía y todos los tinterillos de tribunales, saben que en esa apartada punta de la pirámide, donde hay gente -alguna- que vive en Los Reyunos, las reglas son otras. 


Pruebas al canto. Con el testimonio de Bedoya recordé que dos veces, no más, estuve en barrios de esa clase. Las dos veces invitado por colegas del Poder Judicial que no tienen pruritos en mostrar que viven en sitios que no se pueden pagar con sus ingresos legales (retrato de familia con muerta, de Raúl Argemí).  

Reflexiones de un pesimista: Es mejor no saber como se hacen las salchichas y las leyes.
LUIS ENRIQUE VEIGA RODRÍGUEZ
Publicado en : ATLANTICO

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