viernes, 10 de mayo de 2013

ESCRACHE PERIODISTICO

Ayer los periodistas recordamos a nuestros conciudadanos que sin periódicos, radios, teles, revistas, etc., no hay democracia y que sin periodistas no hay periódicos. Y como nuestras opiniones tienen un “plus” –el hecho de que el trabajo nos permite conocer la realidad con más datos que otros ciudadanos y nuestra tarea diaria es contar la historia diaria de lo que nos rodea– pensamos que opiniones y actitudes están respaldadas por un mayor conocimiento de los hechos. Somos ciudadanos tan cabreados y hartos como los médicos y conductores de autobús; maestros o pescadores pero “con más datos”… Y, además, tenemos un arma poderosa que es la posibilidad de hacer llegar nuestras opiniones más allá de la tertulia en el bar
Pero a mí no me llega la manifestación ni la protesta y así se lo dije a los colegas: “debemos añadir a declaraciones y manifestaciones algo más. Un “escrache” a los que legislan y ejecutan. Perseguirlos con las preguntas incómodas y, cuando como viene siendo moda, cambien el plasma por la rueda de prensa o se nieguen a contestar a las preguntas para las que la calle piden respuestas, marchar de allí, dejarlos con la boca abierta y sus cuentos… Perseguirles, para preguntarles que coño es eso de cambiar los indicadores para medir el aumento de los precios y que moto nos quieren vender con esconder cifras, datos y promesa en la “dexindexación”, la última palabreja inventada por los palmeros de Mariano para poder rebajar las pensiones, suprimir servicios sociales, meter –¡otra vez!– la tijera… Perseguirlos con la verdad de la que huyen: que el PP ha recibido en subvenciones del Estado, en dinero público, tres veces más de lo que suponen todas las subvenciones al cine, la tele y la radio… avergonzándoles por sus sobresueldos sobre-cogedores. 

Seguirles por todos los actos convirtiendo nuestro “escrache” en preguntas sobre los recortes en educación en el colegio de su hijo y la suspensión de ayudas al dependiente, su abuela, mismamente… Para acusarles de incompetentes y mentirosos; para avergonzarles por las nuevas medidas que enviaron a Europa: tres mil millones menos para la sanidad entre medicamentos, elevar el copago en los servicios médicos y dejar desnuda la ley de la dependencia… Mi columna, mientras me dejen, será la expresión de ese “escrache”. De la rabia que, como ciudadanos enterados, nos quema en la punta de la pluma…

Jose Maria Villot
Redacción de : EL IDEAL GALLEGO

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